Estaba yo muy tranquilita leyendo "Zanjón de la Aguada" de Pedro Lemebel, cuando me di cuenta que una de sus cartas que escribe iba dirigida para quién es según mi humilde punto de vista, el mejor creador de la historia teatral nacional Andrés Pérez Araya (1951-2002) todavía me acuerdo del momento en qué me empezó a interesar el arte escénico, mi tatá me presto un libro gigante que no tenía ningún dibujito que pudiese estimular mi pendeja vista, hasta qué apareció el nombre de esta gran hombre, al leer su biografía muy al estilo enciclopedia lo primero que me percaté es que se había muerto hace muy poco, y eso me dio una pena gigantesca, luego leyendo un poco el trasfondo que tenía su circo teatro sentí qué el era digno de imitar. Y desde ese entonces me he sentido una ladrona de ideas, específicamente de sus ideas, de sus sueños, tener hambre de conseguir todas las cosas tan bellas que logro en su corta pero importante vida.
Bello Andrés con su elenco. La escena hecha poesía.
Dos cosas: el teatro y la tierra.


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